domingo, 28 de abril de 2013

EL MUNDO

Hoy siento que el mundo va demasiado deprisa, siento que su compás no es el mio y no tengo ninguna gana de acoplar mis pasos a ese desenfreno.
Hoy no me apetece sufrir por nada ni por nadie, no me apetece discutir, ni catalogar,no tengo ganas de juzgar y hasta me cuesta trabajo desconfiar.
Hoy no quiero pensar en el futuro que vendrá, ni en el pasado que se fue, ni en lo que me deben de dar.
Hoy el mundo jira alrededor del que dirán de lo que vendrá, de lo que me darán de lo que tendrán de lo que fui de lo que viví de lo que sentí.
Hoy el mundo conjuga todos los verbos en pasado y en futuro y depende de todo y de todos para subsistir y sin embargo el mundo no se siente feliz.
Hoy el mundo podría despertar y podría descansar de pensar, dejar un momento de existir para centrarse en sentir. 
Hoy el mundo podría decir... aquí me siento a descansar, a escuchar las mil voces que desde mi interior mi propia sabiduría me da.

Hoy el mundo sabe que la vida fluye desde su interior, vive sintiendo cada momento disfrutando de lo que hay ha su alrededor, camina despacio, sonríe y avanza.
A cada paso desparrama el amor porque el mundo mira hacia dentro y sabe todo lo que se ama todo lo que se acepta y se perdona, por eso el mundo sabe amar sabe aceptar y sabe perdonar.
Se valora como lo mas grande y lo mas grande es lo que da.
Hoy el mundo puso fin a sus miedos supero sus limitaciones y por fin se vio tal como era.
Un espacio en blanco donde poder crear todo lo maravilloso que es vivir donde poder dar para humildemente recibir
Hoy el mundo no espera ser feliz porque el mundo es felicidad
Hoy el mundo no es el personaje que los demás quieren ver sino que es siempre el.
Hoy el mundo sabe que la vida es un verbo que se conjuga solo en presente para sentir y ser aquí y ahora.
Hoy siento que el mundo ha cogido mi compás siento cada día como un soplo de aire fresco que me hace sentir libre para volar y ser quien soy en realidad.
 UNO CON LA UNIDAD
                                                             


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta M. José, escribes desde el corazón, parece como si te dictaran al oido, gracias por tus reflexiones que nos hacen pensar y meditar. <un besote muy muy grande.

Vanadis Tu dijo...

Gracias a ti por sentir como yo. Un beso